Tinta Violeta arranca Taller de Formación para el acompañamiento amoroso a mujeres, niños, niñas y adolescentes

La Asociación Civil “Tinta Violeta” y el Voluntariado “Mayell Hernández”, en alianza con Faldas-R y Avesa, dieron inicio este lunes 18 de mayo al taller virtual de formación para el acompañamiento amoroso a mujeres, niñas, niños y adolescentes en situación de violencia.

Esta propuesta virtual, que se realiza a través de las plataformas Moodle y Youtube, cuenta con la participación de cien inscrites, quienes adquirirán herramientas para la atención y comprensión de casos de violencias machistas en Venezuela.

En este sentido, el Taller contiene nueve módulos de formación. Éstos son:

-Módulo I: Introducción. Sesión I: Resumen por módulo. Por Nathalia González;

-Módulo II: Violencia y Violencia Machista. Por Daniella Inojosa y Mollie Aguirre.

-Módulo III: Primeros Auxilios psicológicos. Por Magdymar León.

-Módulo IV: Marco Legal (Ley Orgánica por el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia). Por Yelena Carpio.

-Módulo V: Marco Legal (Ley órganica de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes). Por José Ángel Rodríguez Reyes.

-Módulo VI: Atención telefónica. Por Daniella Inojosa.

-Módulo VII: Gestión de casos. Por Orlanys Barreto.

-Módulo VIII: Ruta de Denuncia. Por Daniella Inojosa.

-Módulo IX: Acompañamiento a acompañantes. Por Mariangely Machado.

Este lunes 18 de mayo, Nathalia González, militante de Tinta Violeta, presentó el primero de los módulos en el que dio la bienvenida a las y los participantes, y además ofreció una amplia explicación de los contenidos que se abordarán en esta propuesta.

            Por otro lado, el pasado 14 de mayo, a través de una transmisión en vivo en redes sociales, la facilitadora e integrante de Tinta Violeta, Daniella Inojosa, agradeció a las personas y organizaciones nacionales e internacionales que se postularon en este taller.

“Fueron más de 300 solicitudes que recibimos por parte de individualidades y organizaciones venezolanas, argentinas, de Colombia y México. Estamos muy agradecidas de que hayan atendido a este llamado que por ahora hacemos desde Venezuela pero creemos necesaria una articulación internacional para atender las violencias contra las mujeres, niñas, niños y jóvenes”, destacó Inojosa.

            Asimismo, indicó que esta iniciativa virtual de formación nace por la necesidad de sumar más voluntarias y voluntarios en el acompañamiento a mujeres, niños, niñas y adolescentes en situación de violencia. “Desde inicios de la cuarentena en Venezuela, a partir del 20 de marzo, hemos recibido más de 200 llamadas a través de nuestras líneas de atención. Somos entre cinco y seis acompañantes que atendemos más de 80 casos por ahora”, informó Daniella Inojosa.

“Esta novedosa experiencia de acompañamiento amoroso busca enfrentar, juntas y juntos, las violencias machistas que repuntan en cuarentena debido a las condiciones de confinamiento de las mujeres, niños, niñas y adolescentes con los agresores”, enfatizó Daniella Inojosa.

El Taller virtual de Formación para el acompañamiento amoroso a mujeres, niños, niñas y adolescentes desarrollará sus nueve módulos en un lapso de un mes.

Texto: Laura Cano

 

Desandar la política

Tuve una amiga entrañable una vez, que murió hace ya un tiempo, y que fue una de esas compañeras que todes necesitamos para que nos acompañe a encontrar el camino justo, el de nuestras ideas.

Relaciones profundas que hacen ir de la mano afectos y sueños. Relaciones que aunque no son carnales, te hacen sentir que se pertenecen la una a la otra. Con ella a mi vera llegábamos a reuniones y asambleas donde a mi modo de ver, la gente de grandes ideas, barbas y pelo corto  debatían sobre cómo debía ser el mundo.

La vida en esos días transcurría entre la avenida las Ciencias y el puente de Plaza Venezuela, el almuerzo era una cola en el comedor que odiaba, la música que oíamos era toda Latinoamericana,  las fiestas eran más bien peñas y los hombres, compañeros de los que yo me enamoraba perdidamente y que, creía yo, seguiría enamorada hasta el final de mis días. La sexualidad era una idea loca que las mujeres teníamos entre ceja y ceja y no entre vagina y clítoris.

Así transcurrían los días de porro y porro, clase y clase; la lucha se hacía a piedras, y las y los revolucionarios se contaban de a decenas y no de a miles.

Las mujeres en la política éramos entonces especímenes raros que al igual que ahora estábamos de adorno o éramos brujas y marimachas. Los hombres todo lo decían y nosotras todo lo hacíamos.

No sé realmente cual fue el día, el momento, el instante,  en el que no permití más que me aclararan mis propias ideas aquellas voces gruesas y fuertes, esas miradas masculinamente inquisidoras, pero ese día llegó.

Para poder hacerme notar a mí y mis utopías, aprendí a hablar en clave masculina, a moverme entre tiburones como una más de ellos, hasta que obviarme dejó de ser una posibilidad porque yo lo hacía todo.

Tampoco recuerdo exactamente el día en el que me di cuenta, en el que me percaté de un tirón que era una de ellos. No una, sino uno.

Por suerte hoy sigo teniendo entrañables hermanas de la vida y estamos una al lado de la otra. Ellas me han enseñado de nuevo a hacer política. Me han enseñado que competir es la clave masculina de la vida, y aunque mi cuerpo se resiste a desaprender lo andado, mi mente y mis sentimientos tiran ya más fuerte hacia ese quehacer político en clave feminista. Donde la voz de todas es importante, donde lo colectivo no anula per se a la individua, donde abrazarnos, cantarnos y ponernos estrellitas unas a las otras es tan importante como el tratado completo de la revolución que soñamos. Es tan sororal nuestra relación de hermanas que aquella luna, ese satélite hembra que mueve el agua y desata tormentas ha sincronizado en espléndido giro nuestros úteros.

Vamos tan juntas, que sangramos al unísono.

Hacemos política si, con abrazos y besos, con cantos y creatividad. Hacemos política feminista.

Daniella Inojosa

Tinta Violeta

Nos llaman en clave violeta

Nos llaman en clave violeta

El coronavirus nos mandó a la cuarentena. Mujeres de todo el mundo se ven sumidas en el trabajo doméstico obligatorio. Otras, ¿las mismas? Habitan 24 horas de los 7 días de la semana con sus agresores.

Encerradas entre cuatro paredes estamos las que disfrutamos de espacio suficiente, las que más,  tenemos que adaptarnos a transitar junto a otres en minúsculos cubículos que otrora servían si acaso como dormitorio, todos son hoy, los espacios únicos para el desarrollo de la vida. El confinamiento acrecienta las desigualdades.

Pero esto no va de las diferencias de clase, ni de las inequidades  creadas por el capitalismo salvaje,  que nos oprime hasta en los países socialistas. Esto va del sufrimiento de mi hermana, del de mi hija, del de mi prima. Del sufrimiento histórico que se manifiesta en cada hogar. Va de la lucha cotidiana por mantenerse con vida de cada mujer, esa que intenta por todos los medios  no molestar al señor de mano suelta que perfila contra ella sus rabias, su machismo, sus frustraciones. Va de aquella que nos llama a las 6 a.m. «porque el monstruo aún duerme». Esa que calladito me dice: ¿Estoy hablando con Tinta Violeta? A la que le respondo aún dormida: Hola ¿necesitas ayuda? Hablo de la que suspira cuando escucha la palabra ayuda como si escuchara la 9na de Beethoven por primera vez.

Ella está sola, esta mañana está sola. Ella, que a veces es María, y otras Juana. De ella quiero  hablarles.  Porque nos llama hablando pasito y queremos oírla en estéreo. Así, en voz inaudible, comienza mi alianza con esa mujer que al otro lado del teléfono me cuenta sus pesares. Le informo, la reconforto, imagino su rostro mientras dice  palabras como pegar, sangre, puta; la sueño con la sonrisa que quiero que tenga, esa que hoy es llanto; la escucho relatándome su historia de violencia. Todas las cadenas del mundo caen sobre sus hombros.

Están las veces que está decidida a salir del círculo, el que es más bien una rueda que la pisotea una y otra vez;  otras veces, el miedo se ha instalado en su alma y perdida llora del otro lado, porque no encuentra una salida.

Así empieza el acompañamiento amoroso.

Estoy cansada.  Suena y suena mi teléfono. Suena. Cada vez que lo escucho, lo que escucho son las notas violeta de la vida. Al otro lado una mujer de cualquier color. Con hijes o sin elles. Pobre o rica. Chavista u opositora. De pelo largo o corto llama llena de esperanza.

Desde aquí, te decimos hermana, nosotras te creemos.

Daniella Inojosa

Tinta Violeta

Planificación en Cuarentena ¿Cómo hacer una reunión virtual vía chat con audio y obtener acuerdos y resultados?

Por Nathalia González Ojeda

En tiempos de distanciamiento social y ensimismamiento digital, es posible utilizar las plataformas de mensajería multimedia instantánea a favor de causas comunes.

En Tinta Violeta, donde me propongo, entre tantas cosas, aportar a la organización del trabajo en equipo de alta incidencia, hemos estado probando las reuniones vía WhatsApp.

¿Cómo lo hacemos?

A través de un grupo de trabajo creado para tal fin. Si, un grupo, en el que en cualquier momento perdemos el rumbo y amanecemos con 300 mensajes y con la angustia de querer leerlos todo y no perderse nada.

¿Qué metodología utilizamos?

  1. Acordamos previamente día y hora de la reunión virtual por los métodos de toma de decisiones acostumbrados que, en nuestro caso, es el consenso. Si nadie se opone a la opción propuesta y apoyada por algunas, seguimos adelante!.

  2. Se elabora colectiva y previamente la agenda de reunión, que puede ser ambiciosa siempre que se sea firme con la hora de inicio y fin de la reunión y la premisa de “lo pendiente queda para después”. En ese sentido, se inicia con los puntos de mayor importancia y que requieran de más debate.

  3. Se decide el tiempo de reunión de máximo 2 horas, recomendado 1 y 1/2 horas.

    Esfuerzo titánico si se tienen niñes pequeñes, pero más adelante hay pros que apuntan a atender esta dificultad.

  4. Se publica en el chat la agenda de reunión con:

✔Puntos de agenda

✔ Hora de inicio

✔ Hora de finalización

Y…

… Aquí el aporte real:

Metodología en 10 pasos

  1. Se abordan uno a uno los puntos de agenda.

  2. Se abre una primera ronda de intervenciones vía 1 o 2 mensajes de voz, si lo que se tiene por decir es extenso (>1 minuto).

  3. La moderadora/sistematizadora lleva el derecho de intervención y espera un tiempo prudencial de escucha para autorizar la siguiente intervención.

  4. Finalizada la primera ronda, la moderadora/sistematizadora comparte el resumen en caliente vía mensaje escrito.

  5. Se abre segunda ronda de intervenciones vía audio con indicaciones precisas que aporten para desanudar los nudos.

  6. Se continúa con el registro en vivo. La moderadora/sistematizadora identifica las acciones pendientes resultantes de los acuerdos e invita a la distribución de responsabilidades.

  7. Se abre una tercera y última ronda para asumir responsabilidades / fechas del punto en discusión.

  8. La moderadora/sistematizadora comparte el resumen de acuerdos hasta el momento.

  9. Llegada la hora de finalización, que no es lo mismo que haber abordado toda la agenda:
  • a) Se cierra la reunión y se dejan pendientes los puntos sin acuerdo.
  • b) Se acuerda fecha/hora/temática del siguiente encuentro.
  1. La moderadora / sistematizadora envía el resumen final y cierra el debate de punto se agenda y reunión.

Paréntesis. Los audios podemos escucharlos mientras hacemos alguna otra cosa, especialmente útil si tenemos niñes o afectos que demanden nuestra atención.

Detalles de la sistematización

El registro en caliente elaborado por la moderadora/sistematizadora es compartido por cada aporte significativo en las intervenciones, identificando y registrando lo siguiente por cada punto de agenda:

✔ Enunciado de idea, si la misma es una opción por desarrollar.

✔ Enunciado y relatoría de la idea si es un aporte argumentado para el debate.

✔ Acuerdos tácitos y explícitos.

✔ Nudos del debate o puntos en disputa.

✔ Ruta y pasos a seguir para avanzar (acciones, tareas, responsables, fechas).

Recomendaciones

✏Para sistematizar son de utilidad las aplicaciones tipo notas de texto que no están en línea

✏El resumen de puntos y acuerdos se copia, luego, a un documento en línea y se comparte el vínculo, así es más fácil ubicarlo que entre mensajes de un chat

✏La observación desde la moderación es intuitiva; puede y debe proveer los instantes de flexibilización del método para aclaratorias y otras intervenciones que se vislumbren pertinentes.

Interrogantes útiles para cierre

– Se acerca el cierre, ¿Cerramos a la hora o continuamos? Si alguna persona, no puede continuar, ha de emprenderse el cierre a la hora pautada

– Se acerca el cierre o estamos estancadas, está este punto en debate ¿Abrimos una ronda adicional de intervenciones? ¿Misma metodología? ¿Lo dejamos para una próxima reunión?

Nudos de esta metodología

▪ Todo lo relacionado a que es virtual y además sin video. No solo no nos apapachamos, ni tomamos café con pan andino o de guayaba, sino que además ni nos vemos.

▪ El esfuerzo para la moderadora/sistematizadora.

▪ La moderación ha de ser firme al momento de cerrar. Existe la tendencia, al final, a deslastrarnos de los métodos acordados y empezar a chatear alocadamente, especialmente si hay desencuentros y con ellos la necesidad de argumentar nuestra postura. Si lo permitimos, termina por imponerse la opinión de quien tiene más disponibilidad de recursos: tiempo para estar al aire, capacidad de equipos (móviles o fijos o ambos) e internet.

▪ Dependiendo de las características del grupo, puede suceder que en medio de la reunión alguien envíe 4 stickers seguidos, una cadena, un meme, narre alguna cotidianidad o necesidad. No hay reglas ni recomendaciones para esto, toca también fluir con las energías de los equipos, ya bastante difícil es seguir accionando en medio de las circunstancias actuales.

Sin duda, hay otras estrategias, plataformas, métodos y herramientas útiles para estos tiempos: video conferencias, speech to text o transcripciones de audio a texto, close caption o subtitulado en tiempo real. La ventaja de la propuesta planteada es que puede ser llevada a cabo por cualquier grupo o equipo de trabajo que ya esté utilizando la mensajería instantánea sin precisar adecuaciones tecnológicas, capacitaciones y ascenso en la curva de aprendizaje.

A quienes nos leen:

¿Qué les parece?

¿Qué método han utilizado y les ha funcionado?

¿Qué agregarías?

3 Películas lésbicas aclamadas por la crítica para celebrar este 26 de abril + bonus

Cada año aumentan la cantidad de películas que visibilizan el amor desde un punto de vista no heterosexual, muchas han pasado desapercibidas pero otras se quedan para convertirse en clásicos. Les dejamos esta selección de tres películas que fueron muy bien recibidas por la crítica especializada (y que formaron parte de pequeñas o grandes polémicas) y aparte un regalo en forma de recomendación de otras cuatro películas que quizás desconozcas pero que son una calidad inigualable.

Carol (2015)

Protagonizada por Cate Blanchett y Rooney Mara este largometraje ambientado en los años 50 nos narra la historia de dos mujeres pertenecientes a clases sociales diferentes que tras un encuentro casual terminan entablando una amistad que se transforma en romance. La crítica en general ha llenado de alabanzas a esta película, no solo por el desarrollo impecable del romance sino por las fabulosas actuaciones de las actrices en los roles principales. Carol no estuvo exenta de polémica, ya que cuando la película salió solo obtuvo 8 nominaciones a los Óscar, siendo que la calidad de la película merecía más, muchos críticos llegaron a la conclusión que el hecho de que la historia se basara en una relación lésbica la afectó en los premios, gracias a la mirada conservadora que todavía reina en Hollywood.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=VNKkrlOz_OA

La vida de Adele (2013)

Premiada con la Palma de Oro en Cannes en el año 2013 esta película ha pasado a convertirse en un ícono de la cinematografía lésbica. La historia de amor de Emma y Adéle, el despertar sexual, los prejuicios y sus conflictos tanto internos como externos son el centro de este largometraje. La película estuvo envuelta en grandes polémicas, como la crítica de muchos movimientos sexo diversos y feministas de que el filme está hipersexualizado a través de la mirada masculina de su director, Abdellatif Kechiche. También hubo controversia por las escenas abiertamente sexuales y explícitas, y al mismo tiempo por las quejas que presentaron las actrices principales sobre los malos tratos del director durante el rodaje. Este filme está basado en un comic titulado «El azul es un color cálido» de la historietista francesa Julie Maroh, quien por cierto, tampoco quedó satisfecha con la adaptación de su cómic a la gran pantalla.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=BEgIflNyQfY

Disobedience (2017)

Esta cinta es una adaptación de la novela homónima de la escritora Naomi Alderman. Dirigida por Sebastián Lelio, el mismo director de la ganadora del Óscar como mejor película extranjera «Una mujer fantástica», y protagonizada por Rachel Weisz (quien además fue la de la idea de adaptar la novela a la gran pantalla) y Rachel McAdams. La historia nos lleva de paseo a través de una ortodoxa comunidad judía londinense, de la que Ronit (Weisz) huye en su juventud y a la que tiene que volver tras la muerte de su padre, un rabino muy respetado. Una vez de vuelta retoma contacto con sus amistades de infancia, Dovid (Alessandre Nivola) y Esti (Rachel McAdams) con quien luego sabemos que tuvo un romance intenso en su adolescencia. La cinta fue muy bien recibida por la crítica, no solo por las interpretaciones sino por la representación de una sociedad que pocas veces es retratada en la pantalla grande.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=S6_ZM3mevm0

BONUS

Acá te dejamos otras 4 excelentes películas lésbicas no tan conocidas por el público general

Bound (1996)

Las hermanas Wachowski debutan como directoras con este suspense de 108 minutos en el que Corky (Gina Gershon) y Violet (Jennifer Tilly) nos llevan de la mano entre sobresaltos y laberínticos cambios de trama que te mantendrán frente a tu pantalla de principio a fin. Con una exquisita dirección de fotografía y actuaciones impecables, Bound es una cinta que vale mucho la pena ver en más de una ocasión.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=WWbrqgfo0MY

Fried Green Tomatoes (1991)

La historia se sitúa al sur de los Estados Unidos en los años 20. Las protagonistas indiscutibles son Idgie y Ruth, a través de quienes vamos conociendo al resto de los personajes y el contexto político de la época, que dibuja sin edulcorantes el racismo galopante, la marcada situación de pobreza de muchos habitantes y el conservadurismo respecto a las mujeres para ese momento. La historia de amor entre las protagonistas está dibujada de forma sutil en la película (mucho más abierta en el libro) debido a la época en la que fue filmada (principios de los noventas) sin embargo, la ternura entre ellas traspasa el subtexto y llena la pantalla toda. La fuerza de estos dos personajes femeninos y la excelente construcción del resto de las historias hace de Fried Green Tomatoes un clásico imperdible para volver a él cada cierto tiempo.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=QPtfJbmsP4s

The handmaiden (2016)

Basada en la novela Fingersmith de la escritora británica Sara Waters nos llega este thriller de suspenso intrigante y muy ingenioso creada por Par Chan-wook, el ilustre director coreano de la maravillosa y mítica Old boy; utilizando toda la creatividad a la que nos tiene acostumbrados The Handmaiden es una historia que te atrapa desde el minuto 1. Sook-hee, una estafadora de poca monta, es contratada por un falsificador para que se haga pasar por la criada de una doncella adinerada, así esta podrá hablar bien del falsificador (que se hace pasar por un conde) y lograr convencerla de que se case con él. Contar cualquier otra cosa es incurrir en spoiler que, en esta película es un pecado mortal, así que solo diremos que es una cinta altamente recomendada llena de giros inesperados.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=R-lTE4zYwfw&feature=emb_logo

Professor Marston and the Wonder women (2017)

Esta historia biográfica ubicada en los años 30 nos cuenta la vida del creador del mítico personaje de cómics La mujer maravilla. Un ingenioso profesor de psicología con su aún más brillante esposa y profesora que caen perdidamente enamorados de una estudiante y cuyo romance los llevará por caminos complejos.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=op48lIL1XOo

Justicia para todas las mujeres víctimas de violencia durante la pandemia por Coronavirus

Muchas mujeres venezolanas y del mundo entero vivimos este periodo de cuarentena con miedo.  Entendemos que es necesario protegernos de un virus que crece exponencialmente en contagios y muertes cuando no se toman las medidas adecuadas.  Sin embargo, el encierro nos expone a ser víctimas de todo tipo de violencias  y pone en peligro nuestras vidas cuando tenemos que permanecer en casa atrapadas con nuestros verdugos.

Reconocemos el esfuerzo que hace el gobierno nacional y el Estado en generar mecanismos de protección para las mujeres, niñas y adolescentes que viven su cotidianidad en situación de violencia, a través de la activación de mecanismos de denuncia como el 911, y manteniendo la fiscalía activa en materia de violencia contra las mujeres.

No obstante, a pesar de la actual emergencia que reviste esta situación atípica en la vida de miles de mujeres y niñas que conviven con su agresor, los cuerpos policiales se comportan bajo los preceptos culturales del machismo enraizado en sus funcionarios, revictimizando a las mujeres al desoír sus denuncias y aún peor al arremeter contra ellas a la primera oportunidad cuando se atreven a denunciar, a defenderse, a hablar.

Vemos con mucha preocupación cómo en un caso concreto la policía de Chacao  ha hecho pasar por riña la denuncia de una mujer, quien en defensa legítima  de su vida, y en medio de la golpiza que le propinara su pareja, lesionó levemente con rasguños y mordiscos a su victimario.

Al llegar a la sede del puesto policial, fue privada de su libertad de manera arbitraria y violando su derecho a la libertad personal, sus familiares no pudieron visitarla lo cual viola, además, el derecho a no estar incomunicada.  El caso fue presentado ante la Fiscalía del Ministerio Público y en Tribunales como “riña entre iguales” y no como corresponde, según lo establecido en la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

Esto supone convertir a una víctima de clara violencia física, con heridas que ameritaron puntos en su cabeza y atención médica, en victimaria. Ante estos hechos, nos preguntamos: ¿Debemos dejarnos matar? ¿No tenemos entonces derecho a la legítima defensa? ¿Estamos signadas a ser víctimas de nuestros agresores y después del sistema de justicia? ¿Nos castigan por atrevernos a actuar para salvar la vida y no dejarnos violentar?

Exigimos a todas las autoridades policiales, judiciales y administrativas no permitir que hechos de discriminación contra las mujeres, violatorias de sus derechos humanos, se conviertan en práctica recurrente.

Tenemos información, a través del voluntariado de atención telefónica a víctimas de violencia machista “Mayell Hernández”, que acciones similares  han sido aplicadas por organismos de seguridad en diversos estados y municipios del país.

Solicitamos atender a este llamado y de manera inmediata tomar acciones ejemplares contra las y los funcionarios que revictimizan a las mujeres al desestimar las denuncias y no reconocer todas las violencias tipificadas en la Ley.

#EmergenciaFeminista

#JusticiaParaTodasLasMujeres

#SiTocanAUnaNosTocanATodas

#NosTenemos

Maltratadores aprovechan el Coronavirus para agredir a sus víctimas

Con la cuarentena como escenario perfecto muchos agresores venezolanos se envalentonan para intimidar, acosar y agredir a quien consideran su presa, cuarenta días es una bomba de tiempo que nos muestra un repunte en la violencia machista. Es por ello que se hace urgente que las instituciones habiliten casas de abrigo, campañas de concientización y líneas de emergencia las 24 horas del día.

El coronavirus llegó a Venezuela y con él no solo el miedo de las consecuencias propias de esta pandemia, sino el pánico a estar encerradas con su perpetrador. Esa proximidad espacial le impide a la víctima solicitar ayuda oportuna ya que está completamente vigilada, es una situación que la coloca en un estado de indefensión como nunca, debido a que son pocas las acciones que puede ejecutar en pro de su bienestar.

Si bien es cierto que las fiscalías en Caracas especializadas para la defensa de la mujer están laborando y que se encuentra disponible el siguiente número telefónico (+58 212-509-86-84) también es cierto que para el momento de esta nota se hicieron varias llamadas y sencillamente no hubo respuesta. Una vez más nos preguntamos ¿Qué esperan las autoridades para activar un plan de contingencia que minimice los 21 tipos de violencia de género previstas en la ley?

Este contexto desnuda la falta de políticas públicas tan necesarias para  prevenir, atacar y erradicar esta plaga y por eso que hacemos un llamado inaplazable a las autoridades a ponerse al frente ante esta crisis donde cada minuto cuenta. ¡No podemos dejarlas solas! hoy más que nunca nos necesitan, de no hacerlo nos convertimos en cómplices de este delito.

Reflexiones en medio de esta pandemia

Esta cuarentena colectiva, por demás obligatoria, nos tiene que permitir ser conscientes que como sociedad la bandera del egoísmo y la consigna neoliberal del “sálvese quien pueda”, erróneamente asociada a la teoría darwiniana de “la supervivencia del más apto” no es el camino, muy por el contrario, el Covid-19 llegó para que nos diéramos cuenta, no solo en Venezuela sino en el mundo entero, que todos sin excepción somos vulnerables, indistintamente de nuestra raza, posición política, credo, orientación sexual y que hace rato habíamos perdido el foco e invertido todos nuestros valores. Hoy se hace perentorio retomar el camino hace una sociedad más justa, más humana, dejando de lados las etiquetas, los prejuicios y ser solidarios con quien nos necesite, pero sobre todo con estas niñas y mujeres que actualmente se encuentran en una encrucijada que para muchas de ellas puede ser mortal.

No seamos indiferentes ante este flagelo llamado #ViolenciaMachista, no es un tema solo de las autoridades, de las organizaciones feministas o de las y los defensores de los Derechos Humanos, es un problema de todes. Y por ende las soluciones también están en manos de cada de nosotres.

Por ejemplo, en el caso de la organización feminista Tinta Violeta, donde hemos desarrollado desde el año 2019 un programa de acompañamiento amoroso para niñas y mujeres víctimas de violencia de género, solo para el primer trimestre del 2020 contabilizamos 35 casos, es decir, en esta cuarentena nosotras como gestoras de casos nos enfrentamos a la dificultad de poder hacer el seguimiento de cada una de ellas, ya que la mayoría está bajo el techo de su agresor y no podemos exponerlas a que nos comenten cómo se sienten sin que represente un peligro para sus vidas, pudiendo ser descubiertas por una llamada o un mensaje de texto que podría ponerlas en alto riesgo.

Acciones sencillas pueden salvar vidas

Desde nuestro espacio de lucha proponemos que se activen protocolos en clave donde consigamos saber de ellas sin ponerlas en riesgo.

Asimismo, exigimos a las autoridades competentes cumplan con su función, que no es otra que protegerlas.

Le pedimos a la ciudadanía que si ven, escuchan o conocen de un caso de violencia machista no duden en llamar a las autoridades o las organizaciones que velan por estos derechos.

Por otro lado, instamos a los medios de comunicación a no olvidar estas víctimas de violencia de género una campaña de concientización puede ayudar a que no se propague aún más esta situación.

Finalmente, recordemos que con tapa bocas, guantes y una buena higiene en casa podemos detener el Covid-19. Pero la violencia contra las mujeres en esta cuarentena es una bomba de tiempo mucha más peligrosa que el Coronavirus.

Orlanis Barreto

Periodista / Defensora DDHH

@Orlanis_inspira

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Datos de interés / Ante la cuarentena que hacer:

Sí eres víctima ¡resiste! aunque parezca #NoEstásSola si tienes acceso a un servicio telefónico y no tienes cerca a tú perpetrador comunícate con nosotrxs a través de:

0800 (MUJERES) 0800-685- 37-37 

*122  (Movilnet)

 (+58.212) 860-82-10 al 19. Instituto Nacional de la Mujer (InaMujer)

(+58 212) 509-86-84 Unidad de Atención a la Víctima

(+58 212) 416-31-16 y (+58 212) 416-31-18

#DenunciaAlMaltratador #ViolenciaDeGénero #Convid-19 #Coronavirus #Venezuela #EmergenciaFeminista

¿Las protagonistas de la revolución?

En distintos espacios de debate político informal, así como en artículos de opinión y otras formas escritas de producción de conocimiento, se ha repetido la idea de que las mujeres en la revolución bolivariana somos protagonistas de los procesos políticos. Esta aseveración se hace con una contundencia que pareciera no tener lugar a dudas, como si fuese un hecho concreto, algo palpable y por demás que puede ser percibido por cualquiera en el país. Para apoyar esta tesis se suele argumentar que en las estructuras del Poder Popular UBCH, CLAP, Consejos Comunales, el porcentaje de participación de las mujeres es muy superior a la participación masculina, y cuando no, están más o menos pares en número. Este dato, cierto o no, es la base sobre la que se monta la aseveración anterior: “las mujeres son protagonistas en nuestra revolución”. Ahora, yo me pregunto ¿es eso realmente cierto? No pongo en duda la cantidad de participación femenina, eso, me parece, que sí es más o menos indiscutible, sin embargo, ¿esa participación de base significa automáticamente que estamos “protagonizando” un movimiento político nacional?

Pongámoslo en contexto. En una empresa trabajan 150 trabajadores, quienes son los encargados de motorizar todos y cada uno de los procesos, llevando nómina, cargando cajas, escribiendo reportes, realizando análisis, haciendo entrevistas. Por su parte, los jefes, 3 socios mayoritarios, se encargan de pagar los salarios más los otros gastos asociados a la empresa y son los que toman las decisiones que afectan directamente el futuro inmediato de las 150 personas que laburan en esa compañía. En este esquema ¿se podría decir que los trabajadores son protagonistas de la empresa? ¿Qué ellos son, de hecho, quienes tienen la batuta a la hora de tomar decisiones?

Otro ejemplo: Cuando las mujeres gringas y europeas salieron a las calles masivamente a ocupar los cargos dejados por los hombres durante los conflictos mundiales que afectaron la primera mitad del siglo XX, la propaganda global hablaba de emancipación e igualdad al ser las mujeres quienes se encargaran de tareas tradicionalmente asociadas a los hombres. Se le llamó revolución, y con ello aparecieron carteles y poster de mujeres “empoderadas” vestidas con bragas de trabajo y demás. Cierto es que posterior a ese periodo las mujeres se dieron cuenta de que sus habilidades eran tan buenas como las masculinas y que por ende debían recibir la misma remuneración (una lucha que sigue vigente), sin embargo, esta “revolución” creó otro fenómeno, ahora conocido como “la doble jornada laboral”. ¿Qué significa esto? Que las mujeres, ahora no solo tenían que atender el hogar, los hijos, a los enfermos y los ancianos de sus familias, sino que también tenían que salir a trabajar a la calle, realizando funciones “productivas”, pero sin que esto significara que en el hogar su carga fuese menor, es decir, se le agregó responsabilidad.

Con el ejemplo anterior lo que quiero demostrar es que, si no se modifica la estructura cultural desde la raíz, los cambios que se vayan generando seguirán siendo superficiales y de bajo impacto para la vida de quienes las políticas públicas pretenden ayudar. Un diseño de proyecto que no contemple mejoras en la salud, el transporte, la alimentación, la seguridad, la remuneración económica, la vida política asamblearia, la toma de decisiones colectivas y el protagonismo político será frívolo y por ende fútil para la finalidad real, que las mujeres tomen las riendas políticas de sus vidas y puedan influir de forma directa en la manera en la que se diseñan los proyectos que afectan sus vidas.

Esta discusión se hermana un poco con otra que tuvimos en el país hace unos pocos años, la paridad política. ¿Es paridad política tener a la misma cantidad de mujeres que hombres en un espacio parlamentario? ¿Es eso suficiente para considerar que se ha hecho algo “a favor de las mujeres”? Sería tan ingenuo como decir que porque Obama fue presidente los negros en Estados Unidos ya no son perseguidos por razón de su raza, o porque Bachelet fue presidenta de Chile se acabó el machismo en el país sureño.

Las mujeres en la revolución sí han sido un factor fundamental de movilización, protección y logística en los espacios del Poder Popular, son ellas quienes motorizan muchas veces a sus comunidades, quienes organizan las estructuras, quienes se quedan hasta altas horas de la noche sacando las cuentas para pagarles al camión del CLAP y quienes se comunican con el resto de los habitantes de su sector para que se organicen en las jornadas que se realizan, pero ¿significa esto que, mientras ellas están en esos menesteres hay alguien ocupándose de sus chamos, haciendo la comida, limpiando la casa, cuidando al enfermo, colgando la ropa y administrando los realitos para el mercado del domingo? ¿O es que además de trabajar en la calle y trabajar en la casa ahora también tienen que trabajar para la comunidad? Ciertamente muchas lo hacen de buena gana, lo hacen porque creen, lo hacen por Chávez, por su comunidad, por la revolución, eso nadie lo pone en duda, lo que yo me pregunto es lo siguiente ¿está bien utilizar ese amor, esa entrega, como artificio discursivo para decir que las mujeres son protagonistas de procesos en los que ellas no toman ninguna decisión real ni tienen injerencia en su diseño? ¿Se les ha preguntado si ellas preferirían avena en vez de leche mexicana en las cajas? ¿Se les ha preguntado si les llegan los productos de higiene y cuáles productos necesitan ellas de forma diferenciada? ¿Alguien sabe el estado de salud de esas mujeres entregadas a estas estructuras? En mi Consejo Comunal no. “La estructura” informa, con un par de días de antelación, que van a llegar, les entregan “lo que hay” y con la misma se van. Entonces, yo me pregunto ¿las mujeres somos realmente protagonistas de la revolución? Es hora de dar el debate.

Victoria Alen

Tinta Violeta